Elegir qué ver en Corfú marea un poco al principio: la isla tiene un casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad, dos fortalezas venecianas, un palacio imperial y más de 200 kilómetros de costa con playas que no se parecen en nada entre sí. Nosotros nos quedamos 14 noches a principios de septiembre, alquilamos un auto y la recorrimos de punta a punta, así que te lo contamos desde nuestra experiencia.
En esta guía vas a encontrar los 25 lugares que ver en Corfú que de verdad valen la pena, con precios y horarios actualizados a 2026, un mapa con todo marcado, itinerarios de 1 a 7 días, un presupuesto real desglosado, dónde dormir según lo que busques y cómo moverte por la isla sin volverte loco. Arrancamos.
🌍 Seguro de Viaje: Descuento de 5% en IATI Seguros! 🌟
Aprovecha esta oferta y viaja seguro.
Qué ver en Corfú Resumen
| Categoría | Detalles clave |
|---|---|
| Destino | Corfú, Grecia (Jónicas) |
| Mejor época | Mayo-junio y septiembre-octubre (temperaturas agradables, menos aglomeraciones) |
| Duración ideal | 4 días (imprescindibles) a 7 días (recorrido completo) |
| Transporte | Alquiler de coche (imprescindible para recorrer la isla con libertad) |
| Presupuesto diario | 70 € – 110 € por persona (temporada media) |
| Imprescindibles | Casco antiguo (Campiello), Palacio Achilleion, Paleokastritsa y Angelokastro |
| Gastronomía | Pastitsada, Sofrito, Bourdeto y el licor de Kumquat |
| Consejo PRO | Evitar el centro de la capital durante las horas punta de los cruceros (11:00 – 15:00) |
Antes de meternos en qué ver en Corfú lugar por lugar, un detalle que nos sorprendió: la isla es muchísimo más verde que el resto de las islas griegas que conocimos. Hay más de cuatro millones de olivos plantados por los venecianos, y en septiembre todavía se ve todo con ese verde oscuro de montaña. Si venís del Egeo esperando casitas blancas y piedra pelada, preparate para otra cosa completamente distinta.
Historia y mitología de Corfú en dos minutos
Entender un poco de dónde viene la isla cambia por completo lo que ves después, y le da sentido a casi todos los lugares que ver en Corfú de esta lista, así que va el resumen rápido. Corfú aparece ya en la Odisea: sería Esqueria, la tierra de los feacios, donde Ulises naufraga y la princesa Nausícaa lo encuentra en la playa. El nombre griego de la isla, Kerkyra, viene de una ninfa raptada por Poseidón, y el islote de Pontikonissi sería el barco de Ulises petrificado por el dios del mar como castigo.
Fuera de la mitología, la historia real es igual de movida. Los corintios fundaron la ciudad de Corcira en el siglo VIII a.C. y llegó a ser una potencia naval. Después pasaron romanos y bizantinos, y en 1386 empezó lo que más marcó a la isla: cuatro siglos de dominio veneciano ininterrumpido. Eso explica el casco antiguo con edificios altísimos, las dos fortalezas, los olivos por todos lados (los venecianos pagaban a los campesinos por cada olivo plantado) y hasta platos como la pastitsada.
Después vinieron los franceses, que dejaron el Liston y las arcadas, y los británicos entre 1815 y 1864, que dejaron el críquet, el ginger beer local y varios palacios neoclásicos. Corfú se unió a Grecia recién en 1864.
El dato que casi nunca se cuenta: Corfú es la única región de Grecia que nunca cayó bajo dominio otomano. Los turcos la sitiaron varias veces y nunca pudieron tomarla. Por eso la isla se siente tan europea occidental y tan distinta al resto del país. Cuando estés caminando por Campiello, acordate de esto: no estás en la Grecia del Egeo, estás en una ciudad veneciana que quedó del lado griego de la historia.
1. El casco antiguo de Corfú y el barrio de Campiello
El casco antiguo de la capital (Kerkyra, para los griegos) es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2007 y es, para nosotros, lo primero que hay que ver en Corfú. No se parece a ninguna otra ciudad griega: cuatro siglos de dominación veneciana dejaron edificios altísimos de seis y siete pisos, ropa colgada entre balcones y callejones tan angostos que dos personas apenas se cruzan.
Campiello es el barrio más antiguo y el que más nos gustó. Es un laberinto de escaleras, arcos y patios internos donde te perdés sin querer… y esa es exactamente la gracia. Nosotros la primera tarde salimos sin rumbo y terminamos en una placita mínima con un pozo veneciano, cuatro sillas y una señora regando plantas. Nadie más. A tres cuadras del gentío.
TIPS que nos hubiera gustado saber:
- Andá temprano (antes de las 10) o después de las 19. Entre las 11 y las 15 desembarcan los cruceros y el casco antiguo se vuelve intransitable.
- No entres en auto. Casi todo es peatonal y las calles que sí permiten circular son trampas mortales para un espejo retrovisor. Dejalo en los estacionamientos del puerto nuevo o de la explanada.
- Las calles comerciales son Nikiforou Theotoki y Agiou Spyridonos. Si querés escaparte del ruido, metete hacia el norte por cualquier escalera.
Calculá al menos media jornada solo para caminarlo, y si podés repetí una noche: iluminado y con las mesas de las tabernas afuera, parece otro lugar.
2. La Spianada y el Liston, el corazón de la ciudad
La Spianada es la plaza más grande de Grecia y funciona como living a cielo abierto de todo Corfú. Los venecianos arrasaron el barrio que había acá para dejar campo libre de tiro frente a la fortaleza, y con el tiempo quedó este parque enorme con palmeras, quioscos, un pabellón de música y, sí, una cancha de críquet en el medio. El críquet lo dejaron los británicos y todavía se juega los fines de semana: es de esas rarezas que no esperás encontrar en una isla griega.
Del lado oeste está el Liston, una hilera de edificios con arcadas construida por los franceses a imitación de la Rue de Rivoli parisina. Hoy es todo cafés y restaurantes con mesitas bajo los arcos. Es carísimo comparado con el resto de la isla —un café puede costarte tres veces más que a dos calles— pero sentarse una vez a mirar pasar la gente al atardecer lo vale.
Nosotros fuimos ahí una noche porque nos quedaba un poco lejos del alojamiento, ideal para tomar un café en las calles de atrás y después caminar por la explanada. En temporada suele haber conciertos gratuitos de las bandas filarmónicas de la isla, que en Corfú son una institución: hay varias y compiten entre ellas. Si te toca una noche con banda tocando bajo las palmeras, quedate.
3. La Fortaleza Vieja (Palaio Frourio) y la iglesia de San Jorge
La Fortaleza Vieja (Antigua Fortaleza Veneciana) es el ícono absoluto de la ciudad y una de las cosas que hacer en Corfú que no podés saltearte. Está sobre una península rocosa con dos picos naturales, separada del casco antiguo por un foso artificial —el Contrafossa— que los venecianos cavaron en el siglo XVI para convertir la ciudad en una isla dentro de la isla.
El faro es el punto más alto y la vista te deja sin palabras: la ciudad entera a un lado, el mar Jónico al otro y, con día claro, las montañas de Albania ahí nomás. La subida es corta pero empinada y no hay sombra, así que si vas en verano, hacelo a primera hora.
Adentro está la iglesia de San Jorge, y es una de las construcciones más raras que vimos en Grecia: un templo con columnas dóricas que parece un templo griego clásico, pero lo levantaron los británicos en 1840 como iglesia para su guarnición. Después pasó a ser ortodoxa. Es puro pastiche histórico y nos encantó justamente por eso.
| Entrada | 6 € (reducida y gratuidades según categoría) |
| Horario verano | Del 1 de abril al 31 de octubre, todos los días de 8:00 a 20:00 |
| Horario invierno | Del 1 de noviembre al 31 de marzo, todos los días de 8:30 a 15:30 |
| Última entrada | 20 minutos antes del cierre |
Los horarios y el precio los podés confirmar en el sitio del Ministerio de Cultura griego, que a veces avisa cierres puntuales por rodajes o eventos.
4. La Fortaleza Nueva (Neo Frourio), la vista que casi nadie sube a buscar
Es de los lugares que ver en Corfú que más gente se saltea, y nos parece un error. Le dicen «nueva» pero empezaron a construirla en 1576, apenas unas décadas después de la vieja. Está en el extremo occidental del casco antiguo, sobre la colina de San Marcos, y su función era completar el cerco defensivo contra los otomanos. Funcionó: en 1716 los turcos levantaron el sitio y se retiraron de la isla, y todavía hoy el 11 de agosto se festeja esa fecha a lo grande.
Nos gustó más que la vieja en un aspecto concreto: hay muchísima menos gente. Mientras la Fortaleza Vieja se llena de grupos de crucero, acá subimos y estábamos casi solos. Desde arriba se ve el casco antiguo completo con los techos de tejas, el puerto viejo y la Fortaleza Vieja de fondo. Es, sin discusión, la mejor foto panorámica de la ciudad.
Las murallas conservan los leones de San Marcos venecianos tallados en piedra y hay una red de túneles y galerías subterráneas que se puede recorrer en parte. Arriba suele funcionar un bar con terraza, ideal para un café con vista. La entrada ronda los 3 € y el horario habitual en temporada es de 9:00 a 21:00, aunque conviene chequearlo en el momento porque cambia bastante.
👩⚕️👨⚕️ Requisito indispensable para viajar sin preocupaciones! 🌎✈️ ➜ Cotizá, Compará y Contratá
5. La iglesia de San Spiridón, el santo que salvó la isla cuatro veces
Si hay un lugar que explica a Corfú, es este. San Spiridón es el patrono de la isla y acá se le tiene una devoción que impresiona: la mitad de los hombres corfiotas se llama Spiros. Sus reliquias llegaron en 1456 desde Constantinopla y la iglesia actual es de 1590. Le atribuyen haber salvado a la isla de una hambruna, de la peste dos veces y del sitio otomano.
Por fuera casi no la ves —está metida en una callecita del casco antiguo— pero su campanario rojo es la torre más alta de la ciudad y sirve de referencia para orientarse. Nosotros la usábamos de brújula cada vez que nos perdíamos en Campiello, que fue seguido.
Adentro el techo está cubierto de pinturas y hay cientos de lámparas de plata colgando, muchas donadas por familias que le agradecieron algún milagro. En una capilla lateral se guarda la urna con los restos del santo. La entrada es gratuita, está abierta desde el amanecer hasta el anochecer y se pide vestimenta adecuada: hombros y rodillas cubiertos. Cuatro veces al año sacan el cuerpo del santo en procesión por las calles, y si te toca una de esas fechas (Domingo de Ramos, Sábado Santo, 11 de agosto y el primer domingo de noviembre) vas a ver la isla en su versión más auténtica.
6. El Palacio de San Miguel y San Jorge
En el extremo norte de la Spianada está este palacio neoclásico enorme, construido entre 1819 y 1824 como residencia del Alto Comisionado británico y sede de la Orden de San Miguel y San Jorge. Cuando las islas Jónicas se unieron a Grecia en 1864 pasó a manos de la familia real griega. Es de piedra blanca de Malta y tiene una columnata larguísima con arcos de triunfo en los extremos: parece sacado de Londres y plantado frente al Jónico.
Hoy funciona ahí el Museo de Arte Asiático, con una colección de más de 10.000 piezas chinas, japonesas e indias reunidas por diplomáticos griegos. Es el único museo de Grecia dedicado exclusivamente al arte asiático y muchos viajeros lo recomiendan como una de las visitas más sorprendentes de la capital. Nosotros no entramos —no somos mucho de museos salvo que sean imprescindibles— pero los jardines traseros con vista al mar son de acceso libre y ahí sí nos sentamos un rato largo.
Detrás del palacio hay una escalera que baja hasta el Faliraki, una plataforma sobre el mar con un pequeño club de baño donde los locales se tiran al agua a metros del centro histórico. Ese descubrimiento fue de casualidad y terminó siendo uno de nuestros lugares favoritos para el atardecer.
7. El Achilleion, el palacio de Sissi en Gastouri
El Achilleion es uno de los imprescindibles de Corfú y probablemente el lugar más fotografiado de la isla después del casco antiguo. Lo mandó construir en 1890 la emperatriz Elisabeth de Austria, la famosa Sissi, un año después de perder a su hijo Rodolfo. Lo dedicó a Aquiles, su héroe favorito de la Ilíada, y lo llenó de estatuas y frescos mitológicos. Tras su asesinato en Ginebra en 1898, el palacio lo compró el káiser Guillermo II de Alemania. Después fue hospital de campaña, cuartel general, casino y hasta escenario de una película de James Bond.
Un dato clave a tener en cuenta: el interior del palacio está cerrado por obras de restauración desde 2021 y todavía no hay fecha confirmada de reapertura. Cuando fuimos nosotros solo se podían recorrer los jardines y el exterior, y en 2026 la situación sigue igual. Vale la pena saberlo antes de ir, porque el precio de la entrada no bajó y mucha gente llega esperando ver los salones de Sissi.
Dicho eso, los jardines siguen siendo preciosos. Están escalonados sobre la colina de Gastouri, con la estatua del Aquiles moribundo, la enorme del Aquiles triunfante que hizo poner el káiser, las nueve musas y palmeras por todos lados. La vista sobre la bahía y hasta Kanoni es de las mejores de la costa este. Nosotros fuimos a la mañana temprano y tuvimos los jardines casi para nosotros; al mediodía ya había filas de micros en el pueblito de Gastouri.
| Entrada general | 7 € · reducida 5 € · menores de 6 años gratis |
| Horario 1/4 al 31/10 | Todos los días de 8:00 a 20:00 |
| Horario 1/11 al 31/3 | Todos los días de 8:00 a 16:00 |
| Cómo llegar | 10 km desde la ciudad de Corfú · bus azul nº 10 desde la plaza San Rocco · estacionamiento propio |
| Estado actual | Interior cerrado por restauración: solo jardines y exteriores |
Los horarios y tarifas actualizadas están en la web oficial del Achilleion, donde también se compra la entrada online.
8. Kanoni, el monasterio de Vlacherna y Pontikonissi
Es probablemente la imagen más repetida cuando uno busca qué ver en Corfú, y con razón. Esta es la postal clásica de la isla: un monasterio blanco diminuto sobre un islote, unido a tierra por un muelle finito de piedra, y detrás Pontikonissi (la «isla del ratón») cubierta de cipreses. La leyenda cuenta que Pontikonissi es el barco de Ulises convertido en piedra por Poseidón cuando el héroe llegó a Feacia. Es de esos lugares que ya viste mil veces en fotos y aun así te sorprenden en vivo.
El mirador está en la península de Kanoni, a 4 km al sur del centro. Se puede caminar hasta el monasterio de Vlacherna por el muelle (entrada gratuita, es un monasterio activo) y desde ahí sale un botecito hasta Pontikonissi por unos pocos euros, que funciona cada media hora en temporada.
Ahora, el detalle que nadie te cuenta: Kanoni está pegado a la cabecera de pista del aeropuerto. Los aviones aterrizan literalmente encima del monasterio, a treinta metros de altura. Nosotros fuimos pensando en la foto del islote y terminamos dos horas ahí mirando aterrizar aviones sobre el agua. Es un espectáculo aparte. Hay una pasarela peatonal que cruza la laguna de Halikiopoulos hacia Perama y desde ahí se ve todo sin pagar nada. Eso sí: si vas buscando silencio, este no es el lugar jajaja.
9. Mon Repos y la antigua ciudad de Paleópolis
A mitad de camino entre el centro y Kanoni está Mon Repos, una villa neoclásica de 1831 que el comisionado británico Frederick Adam mandó construir para su esposa corfiota. Después pasó a la familia real griega y ahí nació en 1921 el príncipe Felipe, duque de Edimburgo y esposo de la reina Isabel II. Ese dato le da al lugar un tirón turístico que, sinceramente, la villa por sí sola no tendría.
Lo interesante de verdad está afuera: los jardines son un parque enorme de 200.000 m² con senderos entre cipreses, laureles y árboles tropicales que trajeron los británicos, y en el medio están las ruinas de Paleópolis, la ciudad antigua de Corcira, fundada por los corintios en el siglo VIII a.C. Hay restos de un templo dórico, de las murallas y de una basílica paleocristiana desperdigados entre la vegetación, sin vallas ni carteles pomposos.
Los jardines suelen tener acceso gratuito y la villa-museo cobra entrada aparte (unos 4 €). Si te interesa la parte arqueológica, muchos viajeros recomiendan combinarlo con el Museo Arqueológico de la ciudad, donde está el frontón de Gorgona del templo de Artemisa, una de las esculturas arcaicas más importantes de Grecia.
El camino desde el centro hasta Mon Repos se hace bordeando la bahía de Garitsa, y es una caminata preciosa que casi ningún turista hace. Es un paseo largo con palmeras, la Fortaleza Vieja recortada atrás y los veleros del club náutico adelante. En el medio quedan el Faliraki, el molino de Anemomilos y la tumba de Menécrates, del siglo VII a.C. Nosotros lo hicimos varias veces a última hora de la tarde: con esa luz, la bahía de Garitsa es de lo más lindo de la capital.
10. Paleokastritsa, el lugar más bonito de la costa oeste
Si le preguntás a un corfiota cuál es el lugar más lindo de la isla, nueve de cada diez te van a decir Paleokastritsa. Y no exageran. Son seis bahías encadenadas con agua verde esmeralda, acantilados cubiertos de pinos y olivos que caen directo al mar, y unas formaciones rocosas que salen del agua como esculturas. Según la mitología, acá desembarcó Ulises y conoció a Nausícaa.
El pueblo está a 25 km de la capital y la ruta de llegada ya es parte del paseo: la última bajada, con las bahías apareciendo entre las curvas, nos hizo frenar tres veces para sacar fotos. Las playas principales son Agios Spyridon (la más grande y con más servicios), Ampelaki y Alipa. Todas de canto rodado fino y agua tan transparente que ves el fondo a cinco metros.
Arriba del promontorio está el monasterio de la Panagia Theotokos, fundado hacia 1228, con un patio lleno de buganvillas, un molino de aceite antiguo y una vista brutal sobre las bahías. La entrada es gratuita (se agradece una donación) y hay que ir con hombros y rodillas cubiertos; en la puerta prestan pañuelos. Se sube caminando unos 800 metros desde el pueblo o en auto hasta un estacionamiento chiquito que se llena rapidísimo.
Desde el muelle salen los barquitos a las cuevas marinas de la costa oeste: paseos de 30 a 45 minutos que pasan por las grutas azules y algunas calas a las que solo se llega por mar. Es de esas excursiones que valen cada euro, sobre todo con el mar planchado de la mañana.
11. Angelokastro, el castillo bizantino que nunca cayó
A unos 8 km de Paleokastritsa, sobre el pico más alto de la costa (305 metros de caída vertical al mar), están las ruinas del Angelokastro, el «castillo de los ángeles». Lo levantaron en el siglo XIII los déspotas de Epiro y fue la última línea de defensa de la isla: cuando llegaban los otomanos o los piratas, la población entera se refugiaba acá arriba. Nunca lo tomaron. Al verlo, se entiende por qué.
Del castillo queda poco: la cisterna, la capilla rupestre de Agia Kyriaki excavada en la roca, la iglesia de los Arcángeles en la cima y tramos de muralla. Pero no se sube por las ruinas, se sube por la vista. Desde arriba se ve media isla, las bahías de Paleokastritsa allá abajo y, en días claros, hasta la Fortaleza Vieja de la capital: las dos se comunicaban con señales de fuego.
A tener en cuenta: se llega en auto hasta el pueblo de Krini y desde ahí hay una carretera corta hasta la boletería, más unos 200 metros de escalones de piedra bastante empinados. No es apto para cualquiera y no hay nada de sombra. Ojo con un dato que arrastran muchas guías viejas: hace años que dejó de ser gratis. La entrada ronda los 3 € por persona y suele estar cerrado los miércoles, con horario aproximado de 10:00 a 18:00 (más corto fuera de temporada). Llevá agua y calzado cerrado.
12. Porto Timoni, la bahía doble que se gana caminando
Porto Timoni es esa foto que seguro viste al buscar qué visitar en Corfú: dos bahías enfrentadas, separadas por una lengua finita de tierra, con el agua turquesa de un lado y azul del otro. En vivo es todavía mejor que en las fotos, algo que no pasa tan seguido.
Se llega desde el pueblo de Afionas, en el noroeste. Se deja el auto en el estacionamiento del pueblo (cuesta entre 10 y 15 € por día en temporada, un poco caro para lo que es) y de ahí sale el sendero. A los 20-25 minutos llegás al mirador, que es donde se saca LA foto. Si querés bajar a las playas, son otros 15 minutos por un camino de piedras sueltas y bastante empinado.
La advertencia honesta: bajar es fácil, subir es otra cosa. No hay ni un metro de sombra en todo el sendero y el calor del mediodía pega fuerte. Nosotros arrancamos a las 8:30 de la mañana y volvimos antes de las 11, y aun así llegamos arriba transpirando como si hubiéramos corrido una maratón. Llevá dos litros de agua por persona, zapatillas con agarre y nada de ojotas. Abajo no hay absolutamente ningún servicio: ni bar, ni sombrillas, ni baños.
Si el sendero no es lo tuyo, desde la playa de Agios Georgios Pagon salen taxi-boats que te dejan directo en la bahía. Es la opción cómoda y también permite ver la costa desde el agua.
13. Cabo Drastis y la playa de Loggas, los acantilados blancos del norte
El extremo noroeste de Corfú es geología pura: acantilados de arcilla blanca cortados a pico, formaciones que se meten en el mar como dedos y un agua de un azul que no parece real. Cabo Drastis, cerca del pueblo de Peroulades, es uno de esos lugares donde te quedás mirando sin decir nada.
Dato importante para quien va en auto: el camino desde Peroulades está asfaltado solo un tramo; el último kilómetro es tierra, con surcos profundos y bastante pendiente. Con un auto chico de alquiler no bajes: además del riesgo real de raspar los bajos, muchos seguros de alquiler no cubren daños en caminos no asfaltados. Nosotros dejamos el auto donde termina el asfalto y caminamos los 10-15 minutos finales. Se hace perfecto.
A siete minutos en auto está la playa de Loggas (o Sunset Beach), una franja angosta de arena al pie de los acantilados a la que se baja por una escalera de madera. Es la playa del atardecer por excelencia de Corfú: el sol se mete de frente en el mar y los acantilados se ponen naranjas. Arriba hay un bar con terraza colgada sobre el vacío que se llena una hora antes del atardecer, así que si querés mesa, llegá con tiempo.
Otro dato curioso: la arcilla de los acantilados se usa como spa natural. Vas a ver gente embarrada de blanco secándose al sol antes de meterse al agua. Nosotros no nos animamos, pero la escena vale la foto jejeje.
14. El Canal d’Amour y Sidari
El Canal d’Amour es una de las cosas que hacer en Corfú más conocidas del norte: un canal angosto entre paredes de arenisca esculpidas por el mar, con formas redondeadas que parecen hechas a mano. La leyenda dice que las parejas que lo nadan juntas de punta a punta se quedan juntas para siempre, y que quien lo cruza solo encuentra el amor. Marketing griego de primer nivel, pero funciona: siempre hay gente nadando.
Más allá de la leyenda, las formaciones de roca son realmente lindas y hay varias calitas escondidas alrededor a las que se llega saltando entre las rocas. El agua es cristalina y poco profunda, ideal para nadar con snorkel.
Está en Sidari, uno de los centros turísticos más masivos de la isla. Y acá va nuestra opinión honesta, porque no todo es lindo: Sidari es puro bar deportivo, cadenas de comida rápida y despedidas de soltero. Si buscás autenticidad griega, no la vas a encontrar. Pero si venís con chicos, tiene playas de arena, poca profundidad y todos los servicios a mano. Lo mejor: ir temprano al Canal d’Amour, disfrutarlo con el sol bajo y seguir viaje.
Desde Sidari, además, salen los barcos a las islas Diapontias (Erikoussa, Mathraki y Othoni), tres islitas casi desconocidas al noroeste que son lo más parecido a la Grecia de hace cuarenta años.
Muy cerca de Acharavi está Almyros, una de las playas más largas de toda la isla: kilómetros de arena con el agua entrando poquito a poco, sin pozos ni sorpresas. Por eso es la favorita de las familias con chicos del norte de Corfú. En la punta desemboca un arroyo que le da el nombre y enfría el agua unos grados. Es enorme, así que aun en agosto encontrás lugar sin pelearte con nadie por un metro de arena.
15. El monte Pantokrator, el techo de la isla
Fue uno de los lugares que ver en Corfú que más nos sorprendió, porque no lo teníamos en el plan original. Con 906 metros, el Pantokrator es el punto más alto de la isla y la mejor manera de entender su geografía de un solo vistazo. Desde la cima se ve toda Corfú extendida hacia el sur, la costa de Albania a un lado, y en días muy claros incluso las montañas de Italia al otro lado del Adriático.
Arriba hay un monasterio del siglo XIV (reconstruido en el XVII), una antena de telecomunicaciones enorme que arruina un poco las fotos, y una cafetería. El contraste entre el monasterio y la antena es medio absurdo, pero la vista compensa todo.
Sobre la subida en auto: se sube desde Spartilas o desde Strinilas, y la ruta es angosta, con curvas cerradas y sin guardarraíl en varios tramos. No es peligrosa si vas despacio, pero si te marean las alturas, preparate. Nosotros subimos a las 8 de la mañana y cruzamos tres autos en toda la subida. A media mañana empiezan a llegar los micros de excursión y cruzarse con uno en una curva ciega no es divertido. El estacionamiento de arriba es minúsculo.
Otra opción es subir caminando desde Old Perithia: son unos 50 minutos de sendero con vistas espectaculares a los dos mares. Está señalizado con marcas naranjas y amarillas, aunque bastante borradas, así que conviene llevar la traza descargada en el celular.
16. Old Perithia, el pueblo más antiguo de Corfú
En la ladera norte del Pantokrator está Palia Perithia (Old Perithia), un pueblo del siglo XIV que llegó a tener 1.200 habitantes y quedó casi vacío durante el siglo XX, cuando la gente bajó a la costa a vivir del turismo. Lo fundaron ahí arriba, escondido y sin vista al mar, justamente para que los piratas no lo vieran desde el agua.
Hoy es monumento histórico protegido y está a mitad de camino entre pueblo fantasma y pueblo renacido: hay ocho iglesias, casas de piedra venecianas con los techos caídos y la vegetación entrando por las ventanas, y al mismo tiempo un puñado de casas restauradas y cuatro o cinco tabernas familiares que le devolvieron algo de vida. Caminar sus callecitas empedradas a media tarde, con el sonido de las cabras y nada más, fue uno de esos momentos que no esperábamos y que se nos quedaron grabados.
Se llega en auto por una ruta de montaña angosta y sinuosa —lo mismo de siempre en el norte de Corfú— y hay un estacionamiento a la entrada porque adentro no se circula. No hay entrada ni horario: es un pueblo, se entra y listo. Nuestra recomendación es combinarlo con el Pantokrator en la misma mañana y quedarse a almorzar arriba, donde la comida es casera de verdad y muy lejos de los precios de la costa.
17. Kalami, Agni y la costa de los Durrell
Si te gusta el mar tranquilo y las bahías chicas, esta zona tiene varios de los lugares que ver en Corfú más lindos y menos masificados. La costa noreste, entre Nissaki y Kassiopi, es la parte más verde y elegante de la isla. Le dicen «la costa de los millonarios» por las villas escondidas entre los cipreses, y el mar acá tiene un azul profundo distinto al del oeste porque el canal con Albania es hondo. En algunos puntos la costa albanesa está a menos de dos kilómetros: se ven las casas.
Kalami es una bahía chiquita con casas blancas y una taberna sobre el agua. Ahí está la Casa Blanca, donde vivió el escritor Lawrence Durrell en los años 30 y donde su hermano Gerald pasó parte de la infancia que después contó en Mi familia y otros animales. Si viste la serie Los Durrell, este es el escenario. Hoy la planta baja funciona como restaurante y arriba se alquila.
A unos minutos está la bahía de Agni, tres tabernas familiares una al lado de la otra, muelles de madera y el mar transparente. Es de esos lugares donde comés con los pies casi en el agua y no querés irte más. Nosotros pasamos una tarde entera ahí sin hacer absolutamente nada y fue de lo mejor de las dos semanas.
Un consejo práctico: las bajadas desde la ruta principal a estas bahías son cortas pero muy empinadas y con curvas de horquilla. El estacionamiento abajo es limitado, así que llegá temprano o vení a última hora de la tarde.
A dos minutos de Kalami está Kouloura, y es probablemente el rincón más fotogénico del noreste. Es un puerto natural en forma de herradura, con cuatro barcas amarradas, una casa señorial de piedra entre cipreses y la costa de Albania de fondo. No hay playa ni mucho para hacer: hay una sola taberna sobre el agua y listo. La mejor vista no es desde abajo sino desde la curva de la ruta, unos metros antes de bajar. Ahí frenamos y sacamos la foto que más nos gustó de toda la isla.
18. Glyfada y Myrtiotissa, las mejores playas de la costa oeste
Glyfada es probablemente la playa más famosa de Corfú y una de las pocas grandes de arena fina de la isla. Está en la costa oeste, encerrada entre acantilados con vegetación, con formaciones rocosas en el agua y todos los servicios: sombrillas, reposeras, deportes acuáticos, accesibilidad para personas con movilidad reducida y bandera azul. En verano se llena, pero es grande y siempre encontrás un hueco.
A pocos kilómetros, escondida entre los acantilados, está Myrtiotissa, que Lawrence Durrell describió como la playa más bella del mundo. La bajada es un camino de tierra empinadísimo que no se puede hacer en auto común: se estaciona arriba y se baja unos 15 minutos caminando. Esa dificultad es justamente lo que la mantiene distinta. Es una playa chica, de arena clara, con un monasterio escondido entre los olivos arriba. Históricamente fue playa nudista y todavía hay una zona donde se practica, así que conviene saberlo si vas en familia.
Entre las dos hay otras que valen: Agios Gordios, con sus rocas puntiagudas saliendo del mar y ambiente mochilero; Ermones, con su leyenda homérica; y Kontogialos, más tranquila. La costa oeste tiene los mejores atardeceres de la isla, sin excepción: nosotros terminamos casi todas las tardes buscando alguna de estas playas para ver el sol meterse en el Jónico.
19. Pelekas y el Trono del Káiser
Pelekas es un pueblito en lo alto de una colina en el centro-oeste de la isla, con casas encaladas y calles que suben y bajan. Arriba de todo está el Trono del Káiser (Kaiser’s Throne), un mirador que el káiser Guillermo II usaba para ver los atardeceres cuando veraneaba en el Achilleion. Le pusieron un banco de piedra y de ahí el nombre.
Es uno de los mejores miradores de Corfú y de los pocos desde donde se ve la isla de mar a mar: hacia el oeste el Jónico abierto con el sol cayendo, hacia el este la ciudad de Corfú y las montañas albanesas. Se llega en auto hasta casi arriba y el último tramo es una escalera corta. Hay un pequeño bar.
Nuestro consejo: llegá unos 40 minutos antes del atardecer, porque se llena y el espacio es chico. Y después bajá a comer al pueblo, que tiene tabernas muy honestas a precios mucho más razonables que la costa. Pelekas es también un buen ejemplo de la Corfú rural: a diez minutos de las playas más turísticas, la vida sigue con su propio ritmo.
20. El lago Korission y la playa de Halikounas, el sur salvaje
Casi nunca aparece en las listas de qué ver en Corfú, y es una pena. El sur de la isla se lleva mucha menos atención de la que merece, y el lago Korission es la prueba. Es una laguna de agua salobre de casi 6 km², separada del mar por una franja de dunas y un bosque de pinos y enebros, y está protegida por la red Natura 2000. Es zona de paso de flamencos, garzas y cientos de aves migratorias; en primavera y otoño el avistaje es espectacular.
Del lado del mar está Halikounas, una playa enorme de arena dorada de varios kilómetros, con muy pocos servicios y prácticamente vacía comparada con el oeste turístico. El viento suele soplar fuerte acá, así que es el lugar donde se practica kitesurf en la isla. Caminar por la franja de dunas, con la laguna quieta de un lado y el Jónico picado del otro, es una experiencia muy distinta al resto de Corfú.
Nosotros llegamos casi de casualidad, buscando escaparle a la multitud de un domingo de septiembre, y terminó siendo uno de nuestros días favoritos. No hay sombra ni chiringuitos cada 200 metros: hay que venir preparado con agua y comida. Pero si buscás la cara tranquila y natural de la isla, este es el lugar.
Cerca queda Issos, otra playa de dunas igual de amplia, y un poco más al sur el pueblo de Lefkimmi, con su canal de pescadores, que es de los pocos rincones donde el turismo casi no se nota.
21. La Sinagoga y el barrio judío (Evraiki)
Este es uno de los lugares que ver en Corfú más silenciosos y más necesarios. En el extremo del casco antiguo, cerca de la Fortaleza Nueva, está el barrio de Evraiki, donde vivió durante siglos una de las comunidades judías más antiguas de Grecia. Los judíos romaniotas llegaron hace más de mil años y después se sumaron los sefardíes venidos de Italia y de España tras la expulsión de 1492.
De las varias sinagogas que hubo, hoy queda en pie la Scuola Greca, de finales del siglo XVIII, con su interior de madera y el arca en la pared oriental. En junio de 1944, cerca de 1.900 judíos corfiotas fueron deportados a Auschwitz; volvieron apenas unos 200. Hoy la comunidad no llega al centenar de personas.
La entrada suele ser gratuita y los horarios son acotados y variables, así que conviene ir por la mañana. Alrededor, las calles del Evraiki conservan las casas altas y estrechas de siempre, y hay una placa conmemorativa en la plaza. Es una visita corta pero de las que te cambian el ánimo del día. Nosotros llegamos casi de casualidad caminando desde la Fortaleza Nueva y nos quedamos un rato largo sin hablar mucho.
22. El islote de Vidos, la excursión más barata de la isla
Justo enfrente del puerto de Corfú hay una isla verde que casi ningún turista pisa: Vidos. Está protegida como reserva natural, no hay autos ni hoteles, y se llega en un barquito que sale del puerto viejo cada hora aproximadamente, entre las 10 y las 21 en temporada, por muy poco dinero.
Es un plan perfecto para media tarde: hay senderos entre pinos, la vieja iglesia de San Esteban, un par de playas de canto rodado con agua transparentísima y una taberna. Como está a diez minutos del centro, es el escape más fácil que tenés si te agarra el calor de la ciudad.
Lo que más nos impresionó fue el Mausoleo Serbio. Durante la Primera Guerra Mundial, el ejército serbio en retirada fue evacuado a Corfú; miles de soldados murieron de hambre y enfermedad, y muchos fueron sepultados en el mar frente a Vidos, en lo que se conoce como la Tumba Azul. En el islote hay un monumento que recuerda todo eso y sigue siendo lugar de peregrinación para los serbios. Es una historia durísima y bellísima que muy pocas guías cuentan.
23. Kassiopi, el pueblo de pescadores del noreste
A unos 36 km de la capital, casi en la punta noreste de la isla, Kassiopi es de las cosas que hacer en Corfú que combinan bien pueblo, historia y playa en una sola parada. Fue un puerto importante ya en época romana —se dice que el emperador Nerón pasó por acá— y todavía se ven los restos de un castillo bizantino en la colina, con vistas sobre la bahía y sobre la costa albanesa, que queda ahí nomás.
El pueblo mantiene el puerto pesquero con las barcas de colores y un paseo lleno de tabernas de pescado. Alrededor hay varias calas de canto rodado a las que se llega caminando en pocos minutos: Bataria, Kanoni y Kalamionas, todas con agua muy clara y bastante más tranquilas que las playas del oeste.
Es sincero decirlo: en pleno agosto Kassiopi se vuelve muy turístico y hay mucho turismo británico de temporada. Nosotros fuimos en septiembre a última hora de la tarde y el pueblo estaba en su mejor versión, con los barcos volviendo y las mesas armándose junto al agua. Desde su puerto también salen excursiones en barco por la costa noreste.
A tres kilómetros de Kassiopi, sobre la ruta que va hacia Sidari, está Syki Bay/Siki beach y es de las calas que más nos sorprendieron. Es chiquita, de canto rodado blanco, con el agua tan transparente que se ve el fondo a varios metros: un lugar bárbaro para snorkel. Se estaciona gratis al costado de la ruta y se baja por un sendero corto. Hay sombrillas y reposeras por unos 6 € el día y una taberna cruzando el camino. Nada más. Y está perfecto así.
24. La Casa Parlante, el museo más raro de Corfú
En pleno casco antiguo hay una mansión del siglo XIX convertida en un museo bastante único: la Casa Parlante. En vez de vitrinas con carteles, recrea la vida cotidiana de una familia noble corfiota con figuras animadas que se mueven, muebles originales, olores y sonidos de época. Hay visitas guiadas cortas.
Nosotros no entramos —ya sabés que los museos no son lo nuestro salvo que sean imprescindibles—, pero muchos viajeros lo recomiendan especialmente si viajás con chicos o si te llueve una tarde, que en Corfú pasa más de lo que uno espera. Suele abrir de lunes a sábado de 10:00 a 18:00 y cierra los domingos, con una entrada de precio moderado.
Si estás armando plan de lluvia, en la misma línea hay otras dos opciones que aparecen seguido: el acuario de Corfú, en la zona de Paleokastritsa, que es un proyecto familiar chico y muy pedagógico con fauna local y reptiles, y el Museo del Aceite de Oliva, que explica bastante bien de dónde salen esos cuatro millones de olivos.
25. El Museo Bizantino de Antivouniotissa y la catedral de Corfú
Sobre el camino que va de la Fortaleza Vieja al puerto viejo está la iglesia de la Virgen de Antivouniotissa, del siglo XV, que hoy funciona como Museo Bizantino. Guarda una de las colecciones de arte sacro más importantes de Grecia, con iconos de los siglos XV al XIX de la llamada escuela cretense, que floreció justamente acá cuando los pintores huían de la Creta ocupada.
Nosotros no entramos, pero varios viajeros lo señalan como el museo más interesante de la isla y el edificio en sí, con su nártex abierto de columnas, ya vale el paseo. Suele abrir de martes a domingo, con horario más amplio de abril a octubre, y la entrada ronda los 4 €.
A pocas calles está la catedral ortodoxa de Corfú, la Panagia Spiliotissa, de 1577, mucho menos visitada que San Spiridón pero con un interior precioso de iconos dorados y las reliquias de Santa Teodora. La entrada es gratuita y casi siempre está vacía. Es de esos rincones donde uno entra cinco minutos a refrescarse y se queda veinte.
Con estos cinco últimos ya tenés el cuadro completo: los 25 lugares que ver en Corfú incluyen playas, castillos, pueblos de montaña y también las capas de historia que hacen a esta isla tan distinta del resto de Grecia.
Itinerarios: qué ver en Corfú en 1, 3, 5 o 7 días
Después de recorrerla en auto durante dos semanas, así organizaríamos el tiempo según los días que tengas.
Qué ver en Corfú en un día (o en una escala de crucero)
Si llegás en crucero, el puerto está a 20 minutos caminando del casco antiguo, así que se aprovecha muchísimo.
-Mañana: casco antiguo, Spianada, Liston, iglesia de San Spiridón y Fortaleza Vieja.
– Mediodía: almuerzo en el casco antiguo y traslado al Achilleion (25 minutos en taxi o bus).
-Tarde: Kanoni con el monasterio de Vlacherna y vuelta al barco.
Si preferís naturaleza antes que historia, cambiá el Achilleion por Paleokastritsa, pero calculá 50 minutos de viaje en cada sentido.
Qué ver en Corfú en 3 días
- Día 1: capital completa: Campiello, Spianada, Liston, San Spiridón, Fortaleza Vieja, Fortaleza Nueva y atardecer en el Faliraki.
- Día 2: costa oeste: Paleokastritsa por la mañana con paseo en barco a las cuevas, subida al Angelokastro, y atardecer en Glyfada o en el Trono del Káiser.
- Día 3: sur y palacio: Achilleion temprano, Kanoni y Pontikonissi, tarde de playa en Halikounas o Agios Gordios.
Qué ver en Corfú en 5 días
A los tres días anteriores sumale:
Día 4 al norte, con Porto Timoni desde Afionas por la mañana, almuerzo en Agios Georgios Pagon y tarde en Cabo Drastis y la playa de Loggas para el atardecer.
Día 5 a la montaña: Pantokrator a primera hora, Old Perithia para almorzar y bajada a la costa noreste para terminar en la bahía de Agni.
Qué ver en Corfú en 7 días
Con una semana ya podés llegar a hacer una excursión en barco a Paxos y Antipaxos, que son dos joyas del Jónico y se hacen perfectamente en el día desde Corfú.
El otro día lo dedicaríamos a lo que a nosotros nos faltó: el sur profundo (lago Korission, Issos, Lefkimmi) o una escapada a Butrinto, en Albania, cruzando en ferry rápido desde el puerto. Con siete días también puede ser para repetir las playas que más te gustaron, o conocer alguna nueva, hay muchísimas para conocer, al final es lo que uno termina queriendo hacer.
Dónde dormir en Corfú: Zonas
La zona donde te alojes cambia por completo el viaje, porque determina a qué lugares que ver en Corfú vas a llegar cómodo y a cuáles no, porque cruzar la isla lleva más tiempo del que sugiere el mapa. Esto es lo que aprendimos:
- Ciudad de Corfú: lo mejor si no vas a alquilar auto o si venís pocos días. Tenés el casco antiguo caminando, buses a todas partes y muchísima oferta gastronómica. Contra: estacionar es un problema y en verano hace mucho calor.
- Paleokastritsa y costa oeste (Ermones, Pelekas, Glyfada): nuestra recomendación si venís en auto y buscás playas y atardeceres. Queda a 25-40 minutos de la capital.
- Costa noreste (Nissaki, Kalami, Kassiopi): la más tranquila y verde, ideal para parejas. Precios más altos y menos vida nocturna.
- Norte (Sidari, Acharavi, Roda): la opción familiar y económica, con playas de arena y poca profundidad. Ambiente muy turístico.
- Sur (Moraitika, Lefkimmi, Halikounas): lo más barato y tranquilo, pero quedás lejos de casi todo lo demás.
Donde Alojarse en Corfú: Mapa y Precios
En este mapa podés comparar precios y ubicaciones reales de hoteles y apartamentos en toda la isla, viendo de un vistazo qué hay cerca de cada playa:
Precios de referencia que vimos nosotros (habitación doble o estudio, temporada media de septiembre): un estudio sencillo con cocina cerca de la playa en el norte se consigue entre 55 y 75 € la noche; un apartamento con piscina en la costa oeste, entre 80 y 110 €; y un hotel céntrico en la ciudad de Corfú, entre 90 y 140 €. En julio y agosto sumale entre un 40 % y un 60 % a todo eso.
Ojo con la tasa de alojamiento: a lo que reservás hay que sumarle la tasa de resiliencia climática, que se paga en el alojamiento y casi nunca viene incluida en el precio de la reserva. Te la explicamos en detalle más abajo, pero tenela en cuenta al comparar.
Un dato que nos sirvió: en septiembre los precios bajan bastante respecto de agosto y el mar sigue a buena temperatura. Si podés viajar en temporada media, el ahorro en alojamiento es enorme.
Cómo llegar a Corfú
Antes de organizar qué ver en Corfú conviene resolver cómo llegar, porque las opciones cambian bastante el presupuesto. Corfú es de las islas griegas más fáciles de alcanzar, y eso se nota en la cantidad de opciones que hay.
En avión
El aeropuerto Ioannis Kapodistrias (CFU) está a solo 3 km del centro de la ciudad, algo poco habitual. De abril a octubre recibe vuelos directos desde casi toda Europa. Desde Atenas hay vuelos diarios de menos de una hora todo el año. Del aeropuerto al centro hay taxis (unos 15-20 €) y el bus urbano nº 15, aunque con equipaje voluminoso el taxi vale la pena. Si llegás de noche o vas a un pueblo alejado, contratar el traslado privado por adelantado sale parecido a un taxi y te ahorra la negociación a las 23 h con el equipaje en la vereda.
En ferry desde el continente
La ruta más usada es Igoumenitsa-Corfú: son unas 22 millas náuticas y hay hasta unas 30 salidas diarias en verano. El cruce dura entre 50 minutos y 1 hora y media según el barco, y los pasajes arrancan en torno a los 6-7 € por persona, más el vehículo aparte. Es la opción lógica si venís manejando desde Atenas o Meteora. También existe la ruta Igoumenitsa-Lefkimmi, que llega al sur de la isla y suele ser más económica.
En temporada alta conviene reservar con anticipación si viajás con auto.
En ferry desde Italia
Hay conexiones directas desde Venecia, Ancona, Bari y Brindisi. Son travesías largas (de 8 a 25 horas según el puerto) pero permiten llevar el auto propio y muchas incluyen camarote. Es la vía clásica para quienes bajan desde Europa central.
Desde otras islas del Jónico
Desde Corfú salen barcos a Paxos durante toda la temporada. Para bajar a Lefkada, Cefalonia o Zante no hay conexión directa cómoda: lo habitual es cruzar a Igoumenitsa y seguir por tierra. Nosotros recorrimos las islas Jónicas durante más de dos meses y ese fue siempre el camino más práctico.
Cómo moverse por Corfú: alquiler de auto y transporte público
Vamos a ser directos: en Corfú conviene alquilar auto para llegar a la mayoría de los lugares que ver en Corfú de esta guía. La isla es grande, lo mejor está desparramado y varios de esos rincones (Old Perithia, Cabo Drastis, Angelokastro, el lago Korission) son muy complicados de alcanzar en transporte público. Nosotros alquilamos por los 14 días y no nos arrepentimos ni un minuto.
Lo que aprendimos manejando acá:
- Un auto chico es mejor que uno grande. Las calles de los pueblos son angostísimas y los estacionamientos, minúsculos.
- Contratá la cobertura a todo riesgo sin franquicia. Entre las ramas de olivo, los caminos de tierra y los espejos de los pueblos, los rayones son cosas que pueden suceder.
- Reservá con anticipación en julio y agosto: se agota el stock y los precios se disparan.
- La nafta está más cara en el interior que en la capital. Cargá antes de subir a la montaña.
- Muchos seguros no cubren daños en caminos no asfaltados. Tenelo presente en Cabo Drastis y en las bajadas a algunas playas.
Si no querés manejar, hay dos redes de buses. Los azules (KTEL urbano) cubren la ciudad y los alrededores cercanos: Achilleion, Kanoni, Benitses, Dassia. Los verdes (KTEL Kerkyras) van desde la terminal de la avenida Ioanni Theotoki al resto de la isla: Paleokastritsa, Sidari, Kassiopi, Lefkimmi. Funcionan bien, pero tienen pocas frecuencias fuera de temporada y no llegan a los rincones más interesantes. Los taxis son caros para distancias largas.
Si venís por el día o en crucero, hay dos alternativas que funcionan bien sin auto: el bus turístico de dos pisos, que hace un circuito por la ciudad y una línea que sube al Achilleion, y los free tours a pie por el casco antiguo, que arrancan en la Spianada y son la forma más rápida de entender las cuatro capas de historia de la ciudad.
Para tener internet en el celular desde que aterrizás (fundamental para el GPS en las rutas de montaña), muchos viajeros usan una eSIM en lugar de buscar chip local. Con Holafly tenés datos ilimitados en Grecia y con el código RECALCULANDOVIAJES conseguís un descuento.
Cuánto cuesta un viaje a Corfú: presupuesto real
Antes de cerrar el itinerario conviene hacer números, porque buena parte de los lugares que ver en Corfú son gratuitos pero el auto y las comidas se llevan el grueso. Esto es lo que nos costó a nosotros en 14 días de septiembre, con auto alquilado, alojamiento sencillo y comiendo casi siempre afuera. Los precios son por persona y por día, en euros.
| Concepto | Mochilero | Medio | Cómodo |
|---|---|---|---|
| Alojamiento | 25-35 € | 40-60 € | 75-120 € |
| Comidas | 15-20 € | 25-35 € | 45-70 € |
| Transporte (auto o bus) | 5-10 € | 18-25 € | 30-45 € |
| Entradas y actividades | 3-6 € | 8-15 € | 20-40 € |
| Extras y varios | 5 € | 10 € | 20 € |
| Total por día | 53-76 € | 101-145 € | 190-295 € |
Precios sueltos que anotamos: café griego 2-3 €, freddo espresso 3,50-4,50 €, gyros para llevar 4-5 €, cerveza en taberna 4-5 €, plato principal en taberna de pueblo 10-14 €, lo mismo en el Liston o en las bahías de moda 18-26 €, litro de nafta alrededor de 1,90-2,10 €, sombrilla con dos reposeras 15-25 € el día según la playa.
El gasto que más se descontrola es la comida en zonas turísticas. Nuestro truco fue simple: almuerzo fuerte en taberna de pueblo y cena liviana comprada en supermercado, sobre todo los días de playa. Con eso el promedio nos bajó bastante.
Novedades 2026: entradas y tasas turísticas en Grecia
Acá va información que muchas guías sobre qué ver en Corfú todavía no actualizaron y que te puede desarmar el presupuesto si no la tenés en cuenta.
Se terminó la tarifa reducida de invierno
Durante años, los sitios arqueológicos y museos del Estado griego costaban la mitad entre noviembre y marzo. Ese descuento ya no existe: el precio es el mismo todo el año. También desaparecieron varios de los tickets combinados que había, incluido el que agrupaba los museos de Corfú, así que ahora se paga por separado en cada sitio. Lo que sí se mantiene son algunos días de entrada gratuita, como el primer domingo de mes durante los meses de invierno y varias fechas conmemorativas.
La tasa de alojamiento (resiliencia climática)
Grecia cobra una tasa por noche y por habitación o unidad de alojamiento, destinada a un fondo para desastres naturales. No se paga al reservar sino en el propio alojamiento, y varía según la categoría y la temporada: es más alta de abril a octubre y bastante más baja el resto del año. Va desde importes chicos en alojamientos sencillos hasta más de diez euros por noche en hoteles de categoría alta y en villas grandes. En una estadía de una semana en temporada alta puede ser un extra nada despreciable, así que conviene consultarlo al alojamiento antes de reservar.
La tasa de desembarque para cruceros
Desde mediados de 2025, todos los pasajeros de crucero que bajan a tierra en un puerto griego pagan una tasa por persona y por escala. El importe depende del puerto y de la temporada: los puertos más saturados como Santorini y Míkonos están en la franja más alta, y un puerto como el de Corfú se ubica en la franja general, más baja. Algunas navieras la asumen y otras la cargan a la cuenta de a bordo, así que vale la pena preguntarlo antes del viaje.
Nada de esto arruina un viaje a Corfú, pero sí conviene sumarlo al cálculo. Nos parece más honesto contártelo que dejar que te lo encuentres en el mostrador del hotel.
Mejor época para viajar y el tiempo en Corfú
Corfú es la más lluviosa de las islas griegas: recibe más del doble de precipitaciones que las Cícladas, y por eso es tan verde. Eso condiciona bastante cuándo conviene ir.
| Época | Cómo es |
|---|---|
| Abril-mayo | Todo verde y florecido, 20-25 °C, poca gente. El mar todavía está fresco y algunos servicios abren recién en mayo. |
| Junio | Para nosotros, uno de los mejores meses: calor agradable, mar tibio y todo abierto sin la locura de agosto. |
| Julio-agosto | 30-35 °C, playas llenas y precios en su pico. Reservá todo con mucha anticipación. |
| Septiembre | Nuestra elección. Mar en su temperatura más agradable del año, menos gente y precios que empiezan a bajar. |
| Octubre | Primera quincena todavía buena, después llegan las lluvias y muchos negocios cierran hasta abril. |
| Noviembre-marzo | Temporada baja real: lluvias frecuentes, gran parte de la costa cerrada. Solo si buscás la isla vacía. |
Nosotros fuimos a principios de septiembre y no podríamos haber elegido mejor: agua a 25 °C, jornadas largas de sol y una sola tarde de lluvia en 14 días.
Qué comer en Corfú
Comer bien también es parte de qué ver en Corfú, o mejor dicho, de qué probar. La cocina corfiota es distinta a la del resto de Grecia, y esa es una de las sorpresas más lindas de la isla. Cuatro siglos de dominio veneciano dejaron platos que no vas a encontrar en el Egeo:
- Pastitsada: el plato bandera. Carne (tradicionalmente gallo) cocinada lento en salsa de tomate con canela, clavo y pimienta, servida sobre pasta gruesa. Herencia veneciana pura.
- Sofrito: finas láminas de ternera en salsa blanca de ajo, vinagre y perejil. Suena raro, funciona increíblemente bien.
- Bourdeto: pescado guisado con muchísimo pimentón picante y cebolla. Es el plato más intenso de la isla.
- Bianco: pescado blanco con papas, ajo y limón, mucho más suave que el bourdeto.
- Kumquat: el cítrico diminuto que es el símbolo gastronómico de Corfú. Se toma en licor, se come confitado y hasta hay helados. Es un souvenir perfecto.
- Aceite de oliva corfiota: con más de cuatro millones de olivos en la isla, el aceite es de primer nivel y muy barato comparado con Europa occidental.
Un consejo que nos funcionó siempre: alejate de las cartas con fotos y de los locales con alguien en la puerta invitándote a pasar. Las mejores comidas las tuvimos en tabernas de pueblos del interior y en las bahías chicas del noreste, donde el menú es corto y cambia según lo que haya.
¿Corfú o alguna otra isla Jónica? Nuestra comparación
Recorrimos las Jónicas durante más de dos meses seguidos y esta es la pregunta que más nos hacen cuando escribimos sobre qué ver en Corfú. Va la respuesta corta en tabla y después el matiz.
| Isla | Ideal para | Lo mejor |
|---|---|---|
| Corfú | Primera vez, viaje mixto, familias | La más completa: ciudad con historia + playas + montaña |
| Paxos | Desconectar, parejas | Pueblitos venecianos diminutos y cuevas marinas |
| Antipaxos | Excursión de un día | El agua más increíble que vimos en Grecia, sin exagerar |
| Lefkada | Playas de postal, deportes | Porto Katsiki y Egremni, y se llega en auto por puente |
| Cefalonia | Naturaleza y road trip | Myrtos, la cueva de Melissani y pueblos con carácter |
| Zante | Playas icónicas, tortugas | Navagio y la bahía de Laganas |
Nuestra recomendación honesta: si es tu primera vez en el Jónico y querés una sola isla, elegí Corfú. Es la única que te da un casco histórico Patrimonio de la Humanidad, montaña de verdad y playas muy distintas entre sí, además de ser la más fácil de alcanzar en avión. Si en cambio venís buscando solo playa de postal, Lefkada y Cefalonia ganan por knockout.
Y si podés combinar, la fórmula que más nos gustó fue Corfú como base con un día entero a Paxos y Antipaxos. Son tres mundos distintos en el mismo viaje.
Seguro de viaje para Corfú
Grecia forma parte de la Unión Europea, así que si sos ciudadano europeo la Tarjeta Sanitaria Europea te cubre lo básico en el sistema público. El tema es que en Corfú el hospital general está en la capital y muchos de los pueblos y playas de esta guía quedan a una hora larga de ahí, con lo cual un traslado o una consulta privada te salen carísimos. Y si venís desde Argentina o cualquier país fuera de la UE, directamente no tenés cobertura pública.
Nosotros viajamos siempre asegurados, con IATI Seguros. Tenés cobertura médica sin franquicia, atención en español las 24 horas y también deportes de aventura incluidos según la modalidad, algo a mirar si pensás hacer kayak, snorkel o senderismo.
Si querés comparar coberturas y precios antes de decidirte, te dejamos nuestra guía sobre el mejor seguro de viaje para Europa, donde analizamos las opciones que más nos convencieron después de tantos años viajando.
Excursiones desde Corfú
Corfú es una base buenísima para hacer escapadas de un día, tanto por mar como cruzando a Albania. Estas son las que más nos parecieron valer la pena:
- Paxos, Antipaxos y las cuevas azules: la excursión estrella. Un día entero de navegación al sur, con parada para nadar en el agua caribeña de Antipaxos y recorrido por las grutas de la costa oeste de Paxos. Si te gustan las islas chicas, es imperdible.
- Butrinto y Saranda (Albania): un ferry rápido de 30 minutos te deja en otro país. Butrinto es Patrimonio de la Humanidad y uno de los sitios arqueológicos más completos de los Balcanes. Se necesita pasaporte.
- Paseo en barco por las cuevas de Paleokastritsa: corto, económico y con vistas de la costa oeste que no se consiguen desde tierra.
- Ruta en 4×4 o quad por el interior: ideal para llegar a los pueblos de montaña y a los caminos de tierra sin arriesgar el auto de alquiler.
- Corfú town a pie con guía o free tour: el casco antiguo tiene tantas capas de historia (veneciana, francesa, británica, judía) que con alguien que las explique se disfruta el triple. Es la mejor primera actividad si llegás sin auto.
- Atardecer en barco por la costa de la capital: sale del puerto a última hora y se ven las dos fortalezas desde el agua con el sol cayendo. Muy lindo si viajás en pareja.
- Bus turístico de dos pisos: práctico para un día de escala de crucero, con una línea urbana y otra que sube al Achilleion.
Mapa de los lugares que ver en Corfú
Armamos este mapa con los 25 lugares de la guía marcados uno por uno, más las playas, los miradores y los estacionamientos que nos sirvieron. Lo podés abrir directo en el celular y usarlo mientras manejás por la isla.
Un consejo: descargate el mapa de Corfú offline en Google Maps antes de salir del alojamiento. En el interior de la isla, sobre todo en la zona del Pantokrator y en los caminos hacia Old Perithia, la señal desaparece por completo.
Preguntas frecuentes sobre qué ver en Corfú
¿Cuántos días hacen falta para ver Corfú?
Con 3 días alcanzás a ver la capital, el Achilleion y la zona de Paleokastritsa, que es lo esencial. Con 5 días entran también el norte con Porto Timoni y Cabo Drastis, y la montaña del Pantokrator. Nuestra recomendación es una semana: la isla es grande, las rutas son lentas y sobrecargar el itinerario le quita todo el sentido a un destino donde lo mejor es justamente no apurarse.
¿Cuál es la mejor época para visitar Corfú?
Junio y septiembre son los mejores meses: el mar está tibio, hace calor pero no agobia y hay bastante menos gente que en julio y agosto. Nosotros fuimos a principios de septiembre y tuvimos 13 días de sol de 14. De noviembre a marzo llueve mucho y buena parte de la infraestructura turística cierra.
¿Hace falta alquilar auto en Corfú?
Si querés ver la isla de verdad, sí. Los buses verdes conectan bien los pueblos grandes, pero lugares como Old Perithia, el Angelokastro, Cabo Drastis o el lago Korission son muy difíciles de alcanzar sin vehículo propio. Si solo vas a quedarte en la capital y hacer un par de excursiones organizadas, podés arreglarte sin auto sin problema.
¿Se puede entrar al palacio Achilleion?
Actualmente no. El interior del palacio está cerrado por obras de restauración desde 2021 y todavía no hay una fecha confirmada de reapertura. Se pueden recorrer los jardines, las terrazas y el exterior, que siguen siendo preciosos, pero el precio de la entrada no se modificó. Conviene chequear la web oficial antes de ir.
¿Cuáles son las mejores playas de Corfú?
Depende de lo que busques. Para arena y servicios completos, Glyfada y Agios Georgios Pagon. Para paisaje espectacular, Porto Timoni y la playa de Loggas al atardecer. Para agua transparente entre acantilados, las bahías de Paleokastritsa. Y si preferís tranquilidad y naturaleza, Halikounas y Issos en el sur, que son enormes y casi vacías.
¿Qué ver en Corfú en un día si llegás en crucero?
El puerto está a unos 20 minutos caminando del casco antiguo, así que se aprovecha muy bien. Lo ideal es dedicar la mañana a Campiello, la Spianada, el Liston, la iglesia de San Spiridón y la Fortaleza Vieja, y la tarde al Achilleion junto con el mirador de Kanoni. Si preferís naturaleza, cambiá esa segunda parte por Paleokastritsa contratando un traslado.
¿Es cara la isla de Corfú?
Es más barata que las Cícladas pero más cara que el continente griego. Comer en una taberna de pueblo cuesta entre 12 y 18 € por persona, mientras que en el Liston o en las bahías de moda puede duplicarse. El alojamiento en septiembre baja bastante respecto de agosto. Calculá entre 70 y 110 € por persona y día en temporada media, con alojamiento, comidas, nafta y entradas incluidas.
¿Corfú es buena opción para ir con chicos?
Muy buena. Las playas del norte (Sidari, Acharavi, Roda) tienen arena y poca profundidad, hay muchos hoteles con piscina y todos los servicios cerca. Sumale que la isla es verde y fresca comparada con el resto de Grecia en pleno verano, algo que se agradece muchísimo viajando en familia.
¿Cuánto cuesta la entrada al Achilleion y a las fortalezas de Corfú?
La entrada general al Achilleion cuesta 7 €, con reducida de 5 € y gratuidad para menores de 6 años. La Fortaleza Vieja cuesta 6 € y la Fortaleza Nueva ronda los 3 €. Desde 2025 ya no existe la tarifa reducida de invierno en los sitios del Estado griego, así que el precio es el mismo todo el año, y varios tickets combinados que había antes fueron eliminados.
¿Hay que pagar tasa turística en Corfú?
Sí. Grecia aplica una tasa de resiliencia climática por noche y por habitación, que se abona en el alojamiento y no suele estar incluida en el precio de la reserva. Es más alta entre abril y octubre y varía según la categoría del alojamiento. Los pasajeros de crucero que desembarcan pagan además una tasa por escala, que en un puerto como el de Corfú está en la franja más baja.
¿Se puede ir a Albania desde Corfú en el día?
Sí, y es una de las excursiones más interesantes. Hay ferries rápidos que cruzan a Saranda en unos 30 minutos, y desde ahí se llega al parque arqueológico de Butrinto, Patrimonio de la Humanidad. Hace falta pasaporte, no alcanza el documento de identidad. Conviene salir temprano y reservar el regreso con margen.
¿Corfú o Lefkada, Cefalonia o Zante?
Si es tu primera vez en las islas Jónicas y vas a elegir una sola, nosotros iríamos a Corfú: es la más completa, con casco histórico Patrimonio de la Humanidad, montaña y playas muy variadas, y la más fácil de alcanzar en avión. Si lo que buscás son playas de postal por encima de todo, Lefkada y Cefalonia son mejores opciones.
¿Qué hacer en Corfú si llueve?
Corfú es la isla griega más lluviosa y algún día gris puede tocarte incluso en temporada. Las mejores alternativas bajo techo son la Casa Parlante, el Museo de Arte Asiático en el Palacio de San Miguel y San Jorge, el Museo Bizantino de Antivouniotissa, el Museo Arqueológico y el acuario de Paleokastritsa. También es un buen día para recorrer el casco antiguo con calma y meterse en las tabernas.
Conclusión: nuestra impresión final de Corfú
Después de dos semanas recorriéndola, nuestra conclusión sobre qué ver en Corfú es simple: hay más de lo que entra en una sola visita. De todas las islas Jónicas que recorrimos en más de dos meses de viaje, Corfú es la más completa. No es la que tiene el agua más increíble —eso se lo lleva Antipaxos— ni la más tranquila, pero es la única donde podés pasar la mañana en un casco antiguo veneciano Patrimonio de la Humanidad, almorzar en un pueblo fantasma de montaña y ver el atardecer desde un acantilado blanco, todo en el mismo día.
Si tuviéramos que quedarnos con tres cosas de esta lista de 25 lugares que ver en Corfú, elegiríamos el laberinto de Campiello al anochecer, la vista desde el Angelokastro con Paleokastritsa allá abajo, y esa tarde entera sin hacer nada en la bahía de Agni. Ninguna de las tres aparece en las fotos de las agencias, y las tres son las que nos quedaron grabadas.
Nuestro consejo final: alquilá auto, dormí en la costa oeste, salí temprano y dejá al menos un día del itinerario en blanco. Corfú premia a quien se toma su tiempo. Y si estás armando una ruta más larga, en nuestra guía de Grecia vas a encontrar todo lo que fuimos escribiendo sobre el país, y en cómo planificar tu viaje te contamos el método que usamos nosotros para organizar cada destino.
¡Que lo disfruten muchísimo!
Otros artículos para tu viaje a Grecia
- 20 lugares que ver en Mykonos imprescindibles (con mapa e itinerarios)
- 11 lugares que ver en Antipaxos imprescindibles (con mapa)
- 18 lugares que ver en Lefkada imprescindibles (con mapa)
- 18 lugares que ver en Zante imprescindibles (con mapa)
- 15 lugares que ver en Creta imprescindibles (con mapa / Itinerario)
- 15 lugares que ver en Paxos imprescindibles – Grecia (mapa / itinerario)
- 15 lugares que ver en Milos imprescindibles (con mapa)
- Qué ver en Cefalonia: 15 lugares Imperdibles (Guía Completa 2026)
ℹ️ **Transparencia Total**
Este artículo contiene enlaces de afiliados. Si contratas a través de estos enlaces, podemos recibir una pequeña comisión sin coste adicional para ti. Solo recomendamos servicios que usamos en nuestros viajes y en los que confiamos. Esto nos ayuda a mantener este blog gratuito y seguir creando contenido útil para ti. ¡Gracias por tu apoyo!
🔗 Recursos y Links Útiles para tu Viaje a Corfú
¿Tenés dudas o querés sumar tus propias recomendaciones sobre qué ver en Corfú?
💬 Dejá tu comentario o escribinos, nos encanta leer las experiencias de otros viajeros.
¡Muchas Gracias por ser parte de esta aventura!— Nanu & Facu 🌎 | Recalculando Viajes 💜








